Niños y audición


La intervención temprana es de suma importancia pero…   el reconocimiento puede ser difícil.


El tener que reconocer que su hijo sufre una pérdida auditiva puede resultar muy abrumador para los padres. Hay que entender mucha información nueva, además de las muchas preguntas que hay que hacer y decisiones que tomar.
Además de todos los aspectos prácticos, también hay que tener en cuenta los aspectos emocionales.
Los niños vienen al mundo con una mente completamente abierta a impulsos nuevos. Completamente libre de prejuicios. Aceptan incondicionalmente el mundo que les rodea. Un niño hipoacúsico no se verá a sí mismo como "discapacitado", a no ser que alguien le haga sentirse así.
Los seres humanos tienen una capacidad increíble para compensar cualquier deficiencia física o mental que puedan tener. De hecho, cada uno de nosotros tiene algo, de mayor o menor importancia, con lo que trabajar todos los días, sea esto una visión pobre, una constitución débil o mucho genio. Las impresiones que tengan la familia y los amigos de su niño sobre las pérdidas auditivas pueden tener gran influencia en la imagen propia y en la autoestima de su niño. Si Ud. se mantiene bien informado, libre de prejuicios, si le presta la ayuda necesaria al niño y sobre todo, si Ud. tiene una actitud positiva hacia las pérdidas auditivas, esto contribuirá a que su niño conserve su mente abierta y la actitud positiva con las que nació.


Los primeros pasos


En las mayoría de los casos, los padres son los primeros en sospechar que su niño sufre una pérdida auditiva. Si está preocupado por la habilidad de oír de su niño, es muy importante hacer algo a este respecto inmediatamente. Una intervención temprana puede tener un impacto muy positivo en el futuro de su niño. Un simple test de audición, que no es doloroso, puede confirmar o desmentir sus sospechas y la tecnología moderna puede proporcionar una amplificación confortable y eficaz.
Sin embargo, una de las cosas más importantes que ha de recordar es seguir jugando, cantando y hablando con su niño. La atención cariñosa que Ud. le preste a su niño es de vital importancia, independientemente de si el niño es hipoacúsico o no. Hemos recopilado una lista de las primeras medidas a tomar si comienza a sospechar que su niño tiene dificultades de audición:

  • - Continúe jugando, cantando y hablando con su niño. Como es el caso para todos los niños, un contacto humano positivo es esencial   para el crecimiento emocional y el bienestar del niño. Un niño hipoacúsico puede tener una necesidad mayor que un niño normal de   contacto directo uno con uno, para establecer los cimientos de la comunicación.

  • - Mire al niño cuando se dirija a éste. Sus labios, expresiones faciales y los movimientos corporales contienen información importante para   el niño.

  • - Hable en voz clara y audible, pero sin gritar. Si levanta demasiado la voz, se podría distorsionar el sonido de ésta, haciéndola aun más   difícil de entender.

  • - Asegúrese de que la iluminación sea adecuada al hablar con su niño, para que éste pueda verle claramente la cara.

  • - Deje que un otorrino o audioprotesista con experiencia en audiología pediátrica, examine la audición de su niño.

  • - Obtenga audífonos para su hijo lo más rápido posible, para que éste pueda sacar el mayor provecho posible de todas sus posibilidades   de audición. Cuanto más pronto reciba el niño los beneficios de la amplificación, mejor serán sus oportunidades para desarrollar una   habilidad de comunicación buena.

  • - Busque los recursos que haya en su área. Ud. y su familia no son los únicos en el mundo que tienen un niño con una pérdida auditiva.   Muchas ciudades cuentan con organizaciones de personas hipoacúsicas y sus familias que pueden proporcionar consejos y ayuda.

  • - En bibliotecas y librerías podrá encontrar libros que pueden servirle de ayuda.


Los indícios de una pérdida auditiva en los niños


No se sobresalta cuando hay sonidos fuertes. No es capaz de localizar la fuente de sonido, por ejemplo, girando la cabeza hacia la persona que habla. Normalmente, los niños con una audición normal intentarán localizar una fuente de sonido aprox. desde los 5-6 meses de edad.
En general, si requiere que el nivel de los sonidos sea más alto de lo normal para poder funcionar, si se sienta demasiado cerca al televisor, si sube el volumen, si pregunta "¿Qué?" con frecuencia cuando se le habla, si no responde cuando se le llama.
Si deja de balbucear o si pasa a dar gritos agudos a una edad de aprox. 6-8 meses.
Si no responde normalmente a los sonidos, si no responde a su propio nombre a una edad de aprox. 6 meses.
Si sus balbuceos no pasan a ser sonidos del habla reconocibles, hasta llegar a ser palabras durante el segundo año de vida del niño.
Si no responde a órdenes simples, como por ejemplo: "Tráele la pelota a papá" a una edad de aprox. 1 año, a menos que el niño le esté mirando directamente y vea los movimientos de su cuerpo.
Si se mantiene lejos del contacto social o quizá se porta de un modo agresivo. Esto puede indicar que el niño se siente frustrado a causa de los malentendidos que resultan de la pérdida auditiva.
Si malentiende a menudo instrucciones orales.


La comunicación.


Exactamente qué y cómo oye su niño depende de los factores específicos de su pérdida auditiva, porque ésta es única. Pida al audioprotesista que le describa la pérdida auditiva de su niño en unos términos que puedan ayudarle a Ud. a comunicarse lo más efectivamente posible con su niño. En la mayoría de los casos, el audioprotesista le recomendará que hable clara y articuladamente para poner énfasis en ciertos sonidos clave que realzan la inteligibilidad de las palabras y frases que Ud. le dice a su niño. Esto reducirá al mínimo la necesidad de repetir las cosas y hará que la comunicación con su niño sea mucho más fácil.
Asista a un cursillo de habla y lenguaje. Estos cursillos de habla y lenguaje pueden mejorar aún más el desarrollo de las dos formas de las que constan el lenguaje y el habla:

  • - la receptiva (la escucha)
  • - la expresiva (el habla)

Un especialista en este campo creará una atmósfera de aprendizaje agradable para su niño, y le enseñará al niño a reconocer y producir fácilmente ciertos sonidos, palabras y frases.
En el caso de que su niño sufra una pérdida auditiva bilateral severa o profunda, se debería comenzar un enfoque similar de práctica del lenguaje y del habla. También se debe considerar la utilización de uno o más métodos alternativos de enseñanza como suplemento o para sustituir esta práctica. Dichos métodos alternativos podrían incluir el uso de la lectura de labios, gestos y expresiones, lenguaje por señas o ciertos signos.


Cómo mejorar la comunicación con un niño con una pérdida auditiva.


  • - No le dé nunca la espalda mientras le habla.
  • - Mientras le esté hablando, manténgase cerca del niño. Cada vez que se dobla la distancia, el volumen se reduce a la mitad, por lo cual   pocos metros podrían suponer que el niño no pueda entender lo que dice Ud.
  • - Asegúrese de tener contacto visual con el niño.
  • - Si hay varias personas presentes, empiece diciendo el nombre del niño con una pérdida auditiva cuando se dirija a éste.
  • - Hable clara y lentamente sin gritar. A menudo, el problema no es el volumen de la voz, sino la vocalización de cada una de las palabras.


El grupo de ayuda.


Como padre/madre del niño, UD. es el miembro principal del grupo de ayuda cuya misión es proporcionar a su niño el mejor comienzo posible de su vida. El asegurar la mejor atención posible requiere dedicación, energía y determinación. A veces, esta tarea puede causar frustraciones al tener que clasificar la información y las opciones a su alcance, pero las victorias que se obtienen en el proceso hacen que el esfuerzo valga la pena. Hemos recopilado una lista de sugerencias para ayudarle a que se prepare para su papel como padre en el grupo de ayuda y una lista de otros de los componentes importantes del grupo de ayuda.


Los padres del niño - una parte del grupo de ayuda.


Confíe en su instinto. Si en algún momento, Ud. tiene dudas sobre los consejos que le han dado los expertos, o siente que ha recibido información inadecuada o si observa que los audífonos de su niño no siguen funcionando como lo hacían con anterioridad, o si tiene otras preocupaciones, pida ayuda. Ud. es el que conoce mejor a su niño.
Manténgase informado. Cuanto más sepa sobre las pérdidas auditivas y sobre los tipos de ayuda que están a la disposición de los hipoacúsicos, mejor podrá asegurar a su niño el mejor cuidado posible. Lea sobre los derechos y las opciones que tiene su hijo y esfuércese para entender los aspectos específicos de la pérdida auditiva del niño y cómo funciona la tecnología a su alcance.
Amplíe el grupo de ayuda. Un grupo de ayuda amplio representa una buena base para el futuro de su niño. Además del grupo de profesionales formado por los audioprotesistas, médicos y profesores, podrá también obtener ayuda y otros recursos a través de organizaciones, grupos de padres, publicaciones, etc.
Cuídese de las exigencias normales que requiere criar un niño, las necesidades especiales que tienen los niños hipoacúsicos a menudo pueden parecer abrumadoras. Antes de pasar de estar "ocupado" a estar "estresado" sería una buena idea considerar su estado de ánimo.
Una cosa cada vez. Tómese las cosas con tranquilidad, sea realista en sus expectaciones. En los momentos en los que parece que el mundo se le va a caer encima, comparta sus sentimientos y preocupación con sus amigos o familiares. Nunca dude en pedir ayuda si la necesita.
Otros miembros del grupo de ayuda. Además del papel tan importante que juegan los padres en el grupo de ayuda de un niño hipoacúsico, en dicho grupo de ayuda debería haber varios componentes diferentes.
El audioprotesista y el médico. Los profesionales de la audición son los responsables de que su niño se pueda beneficiar de la tecnología de vanguardia y de los procesos de intervención disponibles. El audioprotesista debería proporcionar al niño unas evaluaciones frecuentes de su audición y los ajustes necesarios de los audífonos. Éste también debería proporcionarle a Ud. los conocimientos necesarios para poder manejar el audífono, además de la información necesaria relacionada con la gestión de la pérdida auditiva de su niño.
La práctica del lenguaje y del habla. Los audioprotesistas y los logopedas disponen de varias técnicas y herramientas para hacer prácticas y ayudar a su niño a desarrollar un lenguaje y un habla buenos. Estas prácticas pueden estar a la disposición del niño en el colegio o en un gabinete privado. Este profesional debería instruirle también a Ud. sobre los métodos de comunicación adecuados en el hogar y el colegio.


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